Un ciudadano polaco de 31 años ingresó al santuario de la Virgen en Medjugorje, Bosnia, y provocó un incendio en el altar exterior, además de pintar con aerosol la estatua de la Reina de la Paz. El hecho ocurrió en la madrugada del jueves y fue registrado en video.
Un video difundido en redes sociales muestra el momento en que un hombre identificado como Bartlomiej Wlodzimierz Krakowiak, de 31 años y oriundo de Varsovia (Polonia), ingresó al santuario de la Virgen en Medjugorje, Bosnia, a las 4:46 (hora local) del jueves. Según las imágenes, el sujeto portaba un palo largo, combustible y un encendedor. Colocó el palo en el sector derecho de la tribuna del altar exterior, lo encendió y roció el área con combustible para propagar el fuego.
Las llamas se extendieron rápidamente y dejaron el altar cubierto de cenizas y objetos calcinados. Además, Krakowiak realizó pintadas en la estatua de la Virgen en la Colina de las Apariciones (Podbrdo) y sobre la Cruz Azul, con frases como “Devil in a skirt” y “evil”, escritas con pintura negra en aerosol. También escribió los nombres de los “videntes de Medjugorje” junto a la frase en polaco “son impostores; tengo pruebas”.
El detenido era conocido entre los peregrinos por su documental polaco Powołany 2 (Llamado), en el que narra su transformación tras haber estado en prisión y haber superado una adicción a las drogas. El incidente ocurrió en vísperas del Festival Internacional de la Juventud (Maladifest), evento que se realiza cada agosto y convoca a decenas de miles de fieles.
La parroquia de Santiago, a cargo del santuario, informó que inició tareas de limpieza y restauración. En un comunicado, señalaron: “Hemos recibido con gran tristeza la noticia del acto de vandalismo que ha afectado los espacios de oración de nuestra parroquia. De inmediato iniciamos las labores de limpieza y reparación de los daños”. Invitaron a los fieles a responder “con oración, ayuno y perdón”, y agregaron: “Oremos por la conversión del corazón de quienes cometieron este acto”.
Según fuentes judiciales, el acto de vandalismo podría acarrear una condena de hasta cinco años de prisión. El santuario permanece abierto al público y el programa de oración continúa con normalidad.
