El ex subdirector de Grandes Contribuyentes Nacionales de la AFIP, Juan Carlos Santos, declaró ante el Tribunal Oral Federal 7 por la causa Cuadernos, luego de que la Justicia citara por error a otra persona con el mismo nombre.
Buenos Aires, 28 julio (NA) – Tras una citación errónea que involucró a un homónimo, el ex subdirector de Grandes Contribuyentes Nacionales de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) Juan Carlos Santos declaró hoy ante el Tribunal Oral Federal 7 en el marco de la causa Cuadernos.
Según informó la Agencia Noticias Argentinas, la declaración se produjo luego de que la Justicia convocara a otra persona de igual nombre. Ese individuo se presentó el pasado 7 de julio en los tribunales de Comodoro Py ante el juez Enrique Méndez Signori y manifestó: “Se equivocaron de Juan Carlos Santos”.
Ante la respuesta, el Tribunal Oral Federal le preguntó si al ser contactado para declarar le explicaron los motivos de la citación. El contador de 73 años respondió: “No, nadie me llamó ni me explicó nada. Me llegó un WhatsApp, que me iban a citar. Estaba en el exterior, con mi hija, y me tuve que volver para esto”.
El verdadero Juan Carlos Santos es un exfuncionario de la AFIP que trabajó durante el mandato de Alberto Abad. Ya había prestado testimonio en otras causas, como la de Oil Combustibles, durante la pandemia.
En esta ocasión, Santos debió colaborar en la reconstrucción del desempeño de la AFIP en 2018 y 2019, cuando recibió oficios judiciales vinculados a la investigación por sobornos en la causa Cuadernos. Funcionarios de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) revelaron maniobras empleadas por empresarios para extraer dinero en efectivo de la obra pública.
Días atrás, otros cuatro funcionarios de ARCA brindaron detalles en el juicio sobre maniobras de empresarios investigados para extraer fondos en efectivo de contratos de obra pública adjudicados durante gobiernos del kirchnerismo. Las operatorias incluían contratación de proveedores calificados como “no confiables”, emisión de facturas de dudosa consistencia y compra de dólares en efectivo entregados a apoderados de uniones transitorias de empresas (UTE).
Entre las empresas investigadas que formaban parte de las UTE para proyectos específicos de infraestructura se encuentran Isolux, Fainser, Sacde (ex IECSA) y Esuco. Estas recibían adelantos o pagos parciales del Estado y contrataban a proveedores que emitían facturas sin contraprestación comprobada. Dichos egresos eran registrados contablemente como gastos comerciales ordinarios vinculados a obras, permitiendo la salida de dinero sin respaldo documental.
Uno de los casos aludidos fue el de Isolux, adjudicado en 2007 para la construcción de la Usina Termoeléctrica de Río Turbio por un valor superior a los 2.000 millones de pesos. Empleados de la ex AFIP detectaron que parte de los fondos se canalizaban mediante intermediarios en Nueva York hacia cuentas en la Banca Privada de Andorra. “Nos informaron que la plata había sido derivada a través de un intermediario en Nueva York a la Banca Privada de Andorra. Hasta ahí llegó nuestra labor investigativa”, declaró una testigo.
