El Banco Central informó que en mayo de 2026 las transferencias inmediatas en pesos alcanzaron 759,9 millones de operaciones, de las cuales 103,7 millones fueron pagos con transferencias interoperables, mayoritariamente iniciadas mediante códigos QR.
Buenos Aires, 18 de julio (NA) – Según el último Informe de Pagos Minoristas del Banco Central (BCRA), en mayo de 2026 las transferencias inmediatas en pesos alcanzaron 759,9 millones de operaciones, con un crecimiento interanual del 26,6%.
Dentro de ese universo, los pagos con transferencias interoperables sumaron 103,7 millones de transacciones, de las cuales 102,5 millones fueron iniciadas mediante códigos QR, lo que representa el 98,8% del total de estas operaciones.
El informe señala que la digitalización de los pagos en Argentina continúa en expansión. El Global Payments Report 2026 de Worldpay indica que, en 2025, las billeteras digitales representaron el 33% del valor de las compras en comercios físicos y el 39% del comercio electrónico.
Jenner José Fuentes Espinoza, BDM DIGITAL de TIVIT, afirmó: “Los usuarios esperan que los pagos se ejecuten en segundos y estén disponibles en todo momento. Esto implica que las organizaciones ya no operan solamente medios de pago, sino ecosistemas tecnológicos complejos que deben responder en tiempo real, con alta disponibilidad y capacidad de incrementar ante picos de demanda”.
El informe detalla que cada pago con código QR activa un circuito de validación y procesamiento que involucra sistemas en milisegundos. La operación es enviada a una red de pagos interoperables que identifica el origen de los fondos, valida la disponibilidad y enruta la transacción hacia la entidad correspondiente para su autorización. Este proceso implica la interacción entre bancos, billeteras digitales, procesadores de pagos y plataformas tecnológicas.
Además, hay sistemas de monitoreo que analizan el comportamiento de las transacciones en tiempo real para detectar anomalías y prevenir fraudes. Los componentes tecnológicos involucrados incluyen infraestructura y centros de datos, tecnologías modernas, plataformas de procesamiento de pagos, sistemas de monitoreo y observabilidad, herramientas de ciberseguridad, e integraciones entre bancos, fintechs, comercios y proveedores tecnológicos.
Fuentes Espinoza agregó: “La disponibilidad se ha convertido en un factor crítico. Una interrupción de minutos puede impactar a miles de usuarios y afectar tanto la experiencia como la operación de las organizaciones”.
El informe concluye que la masificación de los pagos digitales eleva la importancia de la infraestructura tecnológica que lo hace posible, y que la continuidad, seguridad, monitoreo y escalabilidad son determinantes para sostener la experiencia de los usuarios y la evolución del sistema de pagos.
