Un estudio del Grupo Construya reveló que la mayoría de los profesionales del sector experimentó una disminución en su nivel de actividad. El aumento de costos y la baja demanda son los principales obstáculos.
Buenos Aires, 21 junio (NA) – Un estudio del Grupo Construya, al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, indicó que el 67% de los profesionales vinculados a la construcción en Argentina sufrió una disminución en su nivel de actividad durante los últimos doce meses. Esta cifra representa un incremento de 5 puntos porcentuales respecto a la medición previa de noviembre de 2025.
El relevamiento, que encuestó a 370 profesionales de la cadena de valor (arquitectos, desarrolladores, constructores e ingenieros), mostró que solo un 10% percibió una mejora en su actividad, mientras que un 23% se mantuvo estable.
En cuanto a las expectativas para el próximo año, las opiniones se dividen en tercios: un 34% espera una mejoría, otro 34% cree que la actividad se mantendrá igual y un 32% anticipa una caída. Por sector, los ingenieros son los más optimistas (54% espera crecimiento), seguidos por los distribuidores de materiales (43%), mientras que los maestros mayores de obras y arquitectos muestran una visión más pesimista.
Entre los factores críticos que dificultan la actividad, los encuestados señalaron al mayor costo de construcción como la principal traba. Según el INDEC, el costo de la construcción en el Gran Buenos Aires aumentó un 2,7% en mayo respecto a abril y registró una variación interanual del 29%. En lo que va del año, acumula una suba del 12,8%, por debajo de la inflación general (14,7%).
Otras dificultades mencionadas incluyen la baja demanda del mercado, la menor disponibilidad de financiamiento y la menor inversión en obras privadas. En este contexto, el empleo en la construcción perdió 81.295 puestos de trabajo registrados entre noviembre de 2023 y febrero de 2025, según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT).
Ante la escasez de crédito, la autofinanciación es la modalidad de pago predominante (39%), mientras que un 28% de los encuestados afirmó no utilizar ninguna herramienta de financiamiento externa. Las obras privadas pequeñas y medianas (45%) y las refacciones o ampliaciones (35%) sostienen la demanda actual, mientras que la obra pública solo representa el 5%.
Como factores facilitadores, los profesionales destacaron la visión de la construcción como refugio de valor (23%), el crecimiento general de la economía (15%) y el impacto del blanqueo de capitales (11%). En cuanto a preferencias de ahorro, las acciones desplazaron a la construcción al segundo lugar (30% frente a 27%).
