El Ministerio de Defensa de Colombia emitió un comunicado el miércoles 17 de junio en el que desestimó los datos y mapas publicados por el medio británico Financial Times sobre el narcotráfico en el país, y presentó sus propias cifras sobre incautaciones, erradicación de cultivos y resultados operativos.
Un artículo del Financial Times que abordó la transformación del narcotráfico en Colombia provocó una respuesta del Ministerio de Defensa, que a través de un comunicado desestimó los datos y mapas publicados por el medio británico y defendió la estrategia del Gobierno de Gustavo Petro frente al crecimiento de los cultivos ilícitos en el territorio nacional y la forma en que se ha combatido la violencia asociada.
La cartera, en su misiva del miércoles 17 de junio, rechazó que exista “una expansión descontrolada del narcotráfico” y agregó que los cultivos de coca se contuvieron y comenzaron a reducirse a la par que aumentaron las incautaciones de cocaína. “El 99,8% del territorio nacional es libre de cultivos de coca”, aseguró el ministerio, al destacar el impacto que, en sus cifras, ha tenido el programa de sustitución.
En su pronunciamiento, la dependencia estatal informó cómo el programa de sustitución de cultivos “en los últimos ocho meses ha reducido en 14.000 hectáreas” la superficie sembrada y proyectó, en ese orden de ideas, “una reducción real de aproximadamente 40.000 ha a diciembre de 2026”. Con esto, le salió al paso a las afirmaciones expuestas en el citado artículo.
El informe del Financial Times se tituló “¿Qué hay detrás del nuevo auge de la cocaína colombiana?” y describió cómo el narcotráfico local se reorganizó bajo estructuras empresariales que diversifican sus operaciones ilícitas y amplían su control territorial, al ejercer influencia en regiones antes controladas por el Estado. Según la investigación del medio, “el fenómeno abarca casi todo el país”. Solo el Amazonas, partes del Tolima y, en síntesis, “el 10% del territorio nacional estaría libre de la presencia de organizaciones delictivas”. La publicación citó a la directora ejecutiva de la Fundación Ideas para la Paz, María Victoria Llorente, que señaló que el Clan del Golfo, también conocido como Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), opera “como la mayor empresa criminal” en el país.
En su comunicación, el ministerio enfatizó que el mapa de presencia de grupos criminales divulgado en el artículo “es impreciso, descontextualizado y no es oficial”. El documento sostuvo que el gráfico “magnifica y distorsiona la realidad de la presencia de grupos criminales, al convertir una presencia focalizada en ciertos lugares del país en una exagerada presencia regional”. Además, puntualizó que ese mapa “no fue elaborado por la Defensoría del Pueblo, tal como esta entidad lo aclaró públicamente en octubre de 2025”.
En cuanto a los resultados operativos, la cartera de Defensa resaltó que “la fuerza pública del 2022 reflejó el compromiso permanente del Estado Colombiano en la lucha contra el narcotráfico y las estructuras criminales”. Destacó que se incautaron “3.254 toneladas de cocaína, una cifra equivalente a la suma total de los tres gobiernos anteriores”; y añadió que “cada 50 minutos se destruye un laboratorio de procesamiento de drogas”, y que “cerca del 60% de la droga incautada en el mundo es gracias a la inteligencia colombiana”. Asimismo, informó sobre la “materialización de 593 extradiciones por narcotráfico, el resultado más alto de los últimos 16 años”, así como la captura de “más de 30 capos del narcotráfico de 11 nacionalidades” y la reintegración de “16.000 integrantes de los carteles criminales que incidieron en el narcotráfico, de los cuales el 95% han sido capturados o judicializados”.
El medio británico había advertido que tras el Acuerdo de Paz de 2016, los grupos armados ilegales evolucionaron hacia “organizaciones criminales impulsadas principalmente por intereses económicos”, lo que intensificó la competencia entre bandas, la diversificación de actividades delictivas y el uso de tecnologías como drones y cultivos de alto rendimiento. El informe atribuyó el incremento en la producción de cocaína y la consolidación de nuevas rutas internacionales a la fragmentación del poder armado en el país. Según datos de la Agencia Europea de Drogas citados por el medio británico, “los Estados miembros decomisaron un récord de 419 toneladas en 2023”.
El Financial Times recogió críticas de figuras como Humberto de la Calle, exvicepresidente y jefe negociador del acuerdo de 2016, que calificó la política de Paz Total como “un fracaso total”. Y replicó las críticas en la dificultad de combatir a grupos criminales con presencia dentro de la población, mientras que el expresidente Juan Manuel Santos advirtió que la salida de las Farc permitió que “mafias” ocuparan el espacio estatal.
Frente a estas cifras, en su comunicado, el Ministerio de Defensa reconoció que “el consumo de cocaína en el mercado internacional es el principal factor que impulsa la producción de esta droga” y agregó que “mientras los países consumidores no desarrollen estrategias fuertes e integrales para reducir la demanda, será imposible reducir la oferta”.
