Más de 400 madres buscadoras bloquearon la calzada de Tlalpan la noche del 10 de junio, mientras el secretario de Gobierno de la CDMX, César Cravioto, abandonaba el lugar tras fracasar su intento de negociación, horas antes del inicio del Mundial 2026 en la Ciudad de México.
Más de 400 madres buscadoras bloquearon ambos sentidos de la calzada de Tlalpan la noche del 10 de junio, con veladoras, antorchas y cruces de flores, mientras el secretario de Gobierno de la CDMX, César Cravioto, abandonaba el lugar entre empujones y objetos lanzados tras fracasar su intento de negociación, horas antes del inicio del Mundial 2026 en la Ciudad de México.
El subsecretario de Gobierno Fadlala Akabani, quien acompañaba a Cravioto durante la gestión, resultó herido en el forcejeo. El comisionado de Búsqueda Luis Gómez Negrete también estaba presente cuando el personal de la Secretaría de Gobierno formó una cadena humana alrededor del secretario para sacarlo del lugar.
El despliegue de la SSC frenó el avance hacia el estadio. Los colectivos de familias de personas desaparecidas habían convocado a la caminata “Iluminemos la búsqueda: caminata por los desaparecidos” con destino al Estadio Ciudad de México. El operativo de la Secretaría de Seguridad Ciudadana formó una barrera sobre la calzada de Tlalpan que impidió que los marchantes llegaran al estadio como lo habían previsto.
La Colectiva Madres Buscadoras de los Altos de Chiapas encabezó la movilización. Las más de 400 asistentes se concentraron en ambos sentidos de la calzada con pancartas, fotografías de desaparecidos y playeras de la Selección Mexicana intervenidas con consignas que aluden a la crisis de desapariciones en el país.
Cravioto llegó hasta el contingente con un despliegue de seguridad para intentar frenar el avance y abrir un diálogo. La negociación no prosperó. Al retirarse, fue recibido con gritos, insultos, empujones y objetos con líquidos que le lanzaron desde la multitud. Personas ajenas a los colectivos de madres buscadoras siguieron al funcionario por varias calles. Cravioto finalmente abordó una unidad de la SSC para ser resguardado. Una vez que la camioneta arrancó, parte de los manifestantes comenzó a golpear y escalar los vehículos oficiales. Pese al clima de tensión, el secretario aseguró que no habría represión contra los marchantes.
Los colectivos eligieron la noche previa al arranque del Mundial 2026 para marchar: la atención concentrada en el evento deportivo representaba una oportunidad para colocar la crisis de desapariciones ante una audiencia global. La respuesta del gobierno capitalino fue enviar a su secretario de Gobierno a negociar in situ. La gestión terminó en retirada, con un funcionario herido y los manifestantes sin alcanzar el estadio.
