El árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan, designado por la FIFA para la Copa del Mundo 2026, fue deportado de Estados Unidos tras ser considerado inadmisible por problemas en la verificación de sus antecedentes. A su llegada a Mogadiscio, fue recibido por el primer ministro Hamza Abdi Barre y una multitud de aficionados.
Omar Abdulkadir Artan, de 34 años, fue designado como el juez más destacado de 2025 por la Confederación Africana de Fútbol y debía ser el primer somalí en dirigir durante un Mundial. El sábado pasado llegó a Miami, pero tras once horas de interrogatorio en el aeropuerto y varias horas en una celda, fue deportado: lo embarcaron en un vuelo de regreso a Estambul. Los agentes de seguridad no le informaron los motivos por los que se le prohibía el ingreso a Estados Unidos.
Artan, uno de los 52 árbitros elegidos para la Copa del Mundo 2026 (siete africanos, ahora serán seis), aterrizó este miércoles en Mogadiscio, donde fue recibido por una multitud de periodistas y aficionados al fútbol. “Estaré en el próximo Mundial y seguiré haciendo que Somalia esté orgullosa… Pese a lo que me ha ocurrido, no estoy desmotivado”, declaró. Según la agencia AFP, afirmó que “tenía la documentación correcta, lo tenía todo, tenía el visado adecuado”.
Somalia es uno de los países cuyos ciudadanos tienen prohibido viajar a Estados Unidos, según lo dispuesto por el gobierno de Donald Trump. Contactada por AFP, la policía de fronteras estadounidense (CBP) explicó que “el 6 de junio, un ciudadano somalí llegó al aeropuerto internacional de Miami procedente del aeropuerto internacional de Estambul. Durante los trámites, el viajero fue sometido a una inspección adicional, una etapa de rutina”. La agencia añadió: “Al término de la inspección, el viajero, un árbitro para la Copa del Mundo, fue considerado inadmisible debido a problemas relacionados con la verificación de sus antecedentes y se le denegó la entrada al territorio”.
Artan tiene el mismo nombre de un líder del grupo militar Al Shabab, que ocupa parte del territorio somalí. “Me preguntaron varias veces si alguna vez había conocido a representantes de Al Shabab. Les expliqué que no sabía nada de ese grupo militar, que solo estaba en Estados Unidos para hacer mi trabajo como árbitro”, comentó.
El Ministerio de Juventud y Deportes de Somalia defendió “la integridad” de Artan y lamentó que no hubiera sido posible revertir su expulsión pese a “intensas gestiones diplomáticas y negociaciones con las autoridades competentes del gobierno de Estados Unidos y de la FIFA, con el fin de lograr una resolución inmediata”. La FIFA declaró que no podía intervenir en los procedimientos de inmigración de los países anfitriones.
Al llegar a Somalia, Artan fue recibido por el primer ministro Hamza Abdi Barre, quien lo felicitó por su trayectoria y lo animó a continuar con su carrera al más alto nivel. El árbitro agradeció al gobierno y al pueblo somalíes, así como a la FIFA, por el apoyo recibido. “Les prometo, si Dios quiere, que asistiré al próximo”, afirmó.
