El cantante de country Garth Brooks analiza la venta de su catálogo musical por cerca de u$s2.000 millones. De concretarse, superaría a Taylor Swift en el ranking de los artistas más ricos del mundo.
El cantante estadounidense Garth Brooks, figura central de la música country, podría convertirse en el artista musical más rico del mundo si concreta la venta de su catálogo de canciones. Según informes de medios especializados, la operación estaría valuada en aproximadamente u$s2.000 millones e incluiría tanto los derechos de publicación como los derechos sobre las grabaciones originales.
Brooks nació en Oklahoma y comenzó su carrera en bares y pequeños escenarios antes de instalarse en Nashville, Tennessee. Su primer álbum se publicó en 1989, pero el éxito masivo llegó en 1990 con el disco “No Fences”. A lo largo de la década de 1990 acumuló una serie de trabajos comerciales como “Ropin’ the Wind”, “The Chase”, “In Pieces”, “Sevens” y “Double Live”. Su propuesta combinó la tradición del country con espectáculos de gran escala inspirados en el rock.
El artista vendió más de 200 millones de álbumes en Estados Unidos y es el único músico con 10 discos certificados como Diamante, distinción que se otorga a aquellos que superan las 10 millones de copias vendidas. Entre sus canciones más conocidas se encuentran “Friends in Low Places”, “The Dance”, “If Tomorrow Never Comes” y “The Thunder Rolls”.
De acuerdo con las estimaciones, una venta por u$s2.000 millones dejaría a Brooks con cerca de u$s1.524 millones después de impuestos. Sumado a su patrimonio actual, estimado en unos u$s400 millones, alcanzaría aproximadamente u$s1.874 millones. Ese monto superaría la fortuna de Taylor Swift, valuada en u$s1.800 millones, y la de Rihanna, con u$s1.400 millones, según los rankings de riqueza de la industria musical.
Un factor que incrementa el valor del catálogo es que gran parte de la música de Brooks permaneció fuera de las plataformas de streaming durante años. Esto abre la posibilidad de generar ingresos adicionales mediante reproducciones digitales, licencias para cine, televisión, publicidad y redes sociales.
El patrimonio actual de Brooks, de aproximadamente u$s400 millones, proviene de las ventas de discos, las giras, los derechos de publicación y grabación, y el control que mantuvo sobre su catálogo. Además, posee una cartera inmobiliaria junto a su esposa, la cantante Trisha Yearwood, que incluye un complejo de 121 hectáreas en Tennessee, así como propiedades en Oklahoma, California y Florida.
