El gobernador Greg Abbott participó en la ceremonia de inicio de obras del proyecto de Davie Defense, que implica una inversión de 1000 millones de dólares y la creación de 2400 empleos directos.
El gobernador de Texas, Greg Abbott, participó en la ceremonia que dio inicio a los trabajos de modernización de las instalaciones de producción de un rompehielos, propiedad de Davie Defense. El proyecto, valorado en 1000 millones de dólares, se desarrollará en el astillero de Gulf Copper en Galveston y Port Arthur.
De acuerdo con un comunicado de la Oficina del Gobernador de Texas, el proyecto de mejora representa el primer proyecto de construcción naval compleja en el estado en décadas.
Abbott declaró: “Este es un proyecto emblemático para Estados Unidos. El país norteamericano necesita urgentemente más buques y Texas se enorgullece de colaborar con Davie Defense en este proyecto”. El objetivo, explicó el gobernador, es fabricar rompehielos para la Guardia Costera. “Estos buques se construirán en Texas, contarán con tripulación estadounidense y se desplegarán para defender la soberanía estadounidense en el escenario estratégico de mayor crecimiento del planeta: el Ártico”.
Según las autoridades de Texas, se prevé que la planta de producción Gulf Copper creará 2400 nuevos puestos de trabajo, lo que generará un impacto económico más amplio que sustentará cerca de 7000 empleos. El gobernador afirmó que las políticas favorables para las empresas en Texas y su fuerza laboral de primer nivel permitieron atraer dicha inversión.
De acuerdo con WorkBoat, en mayo de 2026 la Guardia Costera de Estados Unidos firmó un contrato por 3500 millones de dólares con Davie Defense para asegurar la construcción de cinco nuevos rompehielos. Según los planes, los buques estarán listos antes de febrero de 2035. Dos se construirán en el astillero de la compañía en Helsinki, Finlandia, y los otros tres en las instalaciones de Gulf Copper, en Texas.
Durante la ceremonia, el presidente y director ejecutivo de Davie Defense, Philip Burns-O’Brien, dijo: “Estados Unidos no puede recuperar su poderío marítimo sin reconstruir su capacidad industrial. Gulf Copper es más que una inversión en instalaciones, forma parte de una visión más amplia para reactivar la capacidad de construcción naval estadounidense ante el aumento de la competencia estratégica”.
La fabricación de rompehielos en Texas y Finlandia es parte de un proyecto más amplio que, de acuerdo con WorkBoat, implica el despliegue de 11 buques patrulleros de seguridad ártica. Cinco correrán a cargo de Davie Defense y los seis restantes se construirán mediante contratos independientes. Los buques, según un informe del Instituto Naval Estadounidense, deben cumplir con especificaciones como ser capaces de romper 91 centímetros de hielo, tener una cubierta de vuelo, un hangar para un helicóptero HH-60 y un alcance de 6500 millas náuticas a 12 nudos, lo que equivale a unos 22 días de navegación continua a esa velocidad.
