El Fondo Monetario Internacional destacó los avances fiscales y de reservas, pero señaló la incertidumbre electoral, el cansancio social y la percepción de corrupción como factores de riesgo para la economía argentina.
La semana pasada, las exportaciones aumentaron y en abril se registró un superávit comercial récord de USD 2.710 millones. El Banco Central aceleró compras y las reservas se acercan a los USD 47.000 millones, un nuevo máximo para la gestión de Javier Milei.
En el frente interno, la actividad económica creció un 5,5% interanual en marzo, según el último dato disponible, consolidando máximos en lo que va del gobierno. Sectores como construcción, industria y comercio mostraron mejoras interanuales.
Sin embargo, la demanda interna no repunta. Según un informe de la consultora Claves, el consumo masivo está un 11% por debajo de los niveles de enero de 2023. Los aumentos de tarifas y la caída de los ingresos salariales, en un contexto de inflación aún elevada, afectan las compras en supermercados.
El economista Jorge Ávila, del CEMA, afirmó: “Va a ser difícil que la inflación baje mucho más allá del 2% porque el Central está emitiendo muchos pesos para comprar dólares. Es muy importante que el riesgo país baje de los 400 puntos y Argentina recupere el acceso al mercado internacional, pero lo veo difícil porque el mercado tiene miedo al regreso del kirchnerismo”.
El FMI, en el Staff Report de la segunda revisión del acuerdo vigente, elogió al Gobierno por mantener el superávit fiscal y fortalecer al BCRA mediante la acumulación de reservas. También insistió en la necesidad de regresar a los mercados internacionales para asegurar financiamiento, relevante ante los USD 7.000 millones que Argentina debe pagar al organismo en 2027.
Junto a los elogios, el Fondo advirtió sobre los riesgos del proceso electoral y la volatilidad que podría generar en las variables financieras y el dólar. También mencionó el “cansancio social” por la bonanza económica que aún no llega a los grandes conglomerados urbanos, y aconsejó mantener o profundizar los programas de asistencia a sectores vulnerables. Además, señaló un aumento en la “percepción de corrupción” que podría reducir el respaldo al oficialismo.
El presidente Milei, al anunciar la rebaja de retenciones, declaró: “El cronograma de reducción va a continuar en 2028, si es que nos reeligen”. El ministro Luis Caputo afirmó en una entrevista radial: “Aún si la economía no repunta, la gente no lo va a votar a Kicillof, porque no quiere volver al pasado”.
La evolución económica muestra que la mayoría de los sectores habrían tocado un piso. Algunos están en crecimiento y los más rezagados, como industria y construcción, comienzan a recuperarse desde niveles bajos. El BCRA continuará comprando dólares al menos hasta julio, y luego ingresarán divisas de energía y emisiones de deuda. Se espera que 2026 tenga una oferta adecuada de divisas.
Las dudas se concentran en 2027. Carlos Melconian consideró “inexorable” un proceso de dolarización en la previa electoral. Las PASO serán en agosto de 2027 y las candidaturas se definirán en el primer trimestre. El gobierno tiene una ventana corta para que el superávit comercial llegue a los bolsillos. En el mejor de los casos, deberá conformarse con evitar un nuevo estallido cambiario y mantener un proceso suave de desinflación.
