La Fiscalía de Roma evalúa como posibles casos de tortura las detenciones de los activistas de la última flotilla interceptada por la Armada de Israel en aguas internacionales del mar Mediterráneo.
La Fiscalía de Roma baraja como posibles casos de tortura las detenciones de los activistas de la última flotilla interceptada por la Armada de Israel en aguas internacionales del mar Mediterráneo, cuando intentaba llegar a la Franja de Gaza para romper el bloqueo humanitario.
Un total de 50 activistas de la flotilla han sido hospitalizados en la ciudad turca de Estambul por lesiones sufridas durante su detención en Israel, entre ellos un ciudadano italiano. “Estamos intentando obtener información sobre su estado de salud”, indicó la portavoz italiana de la Global Sumud Flotilla, Elena Delia, según recogió la agencia de noticias AdnKronos.
Uno de los primeros en prestar declaración ante los fiscales fue el diputado del Movimiento Cinco Estrellas (M5S) Dario Carotenuto, que participó en la flotilla y llegó en la víspera a Roma junto al periodista Alessandro Mantovani tras hacer escala en Grecia.
La Fiscalía, que ya ha abierto otras investigaciones sobre misiones anteriores de la flotilla, baraja también otros delitos, como secuestro y violencia sexual. Los fiscales deberán recabar ahora todos los testimonios de los activistas expulsados de Israel.
En el expediente también consta el vídeo publicado en redes sociales por el ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben Gvir, en el que se ve a los activistas con las manos esposadas y siendo objeto de burla en el puerto de Ashdod.
La Global Sumud Flotilla ha publicado fotografías en las últimas horas de activistas con heridas y moratones por el cuerpo, mientras que también ha denunciado “al menos 15 casos de agresiones sexuales” entre sus participantes, “incluyendo violaciones”.
