Especialistas advierten que los felinos sufren las bajas temperaturas y explican cuál es la mejor forma de ayudarlos a calentarse durante el invierno.
Con la llegada de las bajas temperaturas, muchas personas se preguntan cómo proteger a sus mascotas del frío. En el caso de los gatos, existe una creencia extendida que asegura que pueden soportar sin problema dormir en exteriores incluso durante el invierno. Sin embargo, los veterinarios advierten que esto es falso.
Según explicó Manuel Manzano, conocido en redes sociales y YouTube como Veterinario Gratis, los felinos son más sensibles al frío de lo que muchas personas imaginan. “Los gatos callejeros se acercan e intentan subirse al capó e incluso a veces meterse en el motor porque buscan calor. Tampoco tienen tanto tejido córneo como los perros en sus almohadillas. Por lo tanto, ante el suelo frío, el gato es mucho más sensible”, afirmó el especialista.
Los grupos más vulnerables al frío intenso son: los cachorros, los gatos mayores de siete años, los gatos enfermos y los gatos con poco pelo o sin pelo. También aclaró que muchos gatos domésticos desarrollan menos densidad de pelaje debido a que viven en casas calefaccionadas.
Los veterinarios recomiendan que, durante el invierno, estos animales duerman dentro de la casa, alejados de pisos fríos, humedad o corrientes de aire. Además, aconsejan sumar mantas gruesas, camas elevadas del piso, cajas de cartón y fuentes de calor protegidas.
En cuanto a la ropa para gatos, Manzano advirtió que suele generar el efecto contrario. “Un error muy común es querer vestir al gato. El gato se va a sentir encorsetado, se va a poner muy nervioso y con tu buena fe lo único que vas a conseguir es que se escape”, sostuvo.
Por último, el experto remarcó que, además del calor de estufas o mantas, los gatos necesitan exponerse al sol al menos unas horas al día. “Una muy buena manera de calentar a un gato es durante las horas centrales del día dejar una persiana levantada para que entre sol”, indicó.
