La Iglesia Católica conmemora este miércoles 20 de mayo a San Bernardino de Siena, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores, junto a otros santos y beatos.
El santoral del miércoles 20 de mayo está encabezado por San Bernardino de Siena, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores. Según el registro eclesiástico, Bernardino evangelizó pueblos y ciudades de Italia con la palabra y el ejemplo, difundió la devoción al santísimo Nombre de Jesús y falleció en L’Aquila, Abruzo, Italia.
Además de San Bernardino, el calendario litúrgico incluye este día a los siguientes santos y beatos:
- San Anastasio de Brescia (siglo VII)
- Beato Arcángel Tadini (siglo XX)
- Santa Áurea mártir
- San Austregisilo (siglo VII)
- San Baudilio de Nimes
- Beato Guido de Gherardesca (siglo XII)
- San Hilario de Toulouse (siglo IV)
- Beata Columba de Perugia (siglo XVI)
- Santa Lidia de Tiatira (siglo I)
- San Lucífero de Cagliari (siglo IV)
- San Teodoro de Pavía (siglo VIII)
- San Protasio Chong Kuk-bo (siglo XIX)
¿Qué es el santoral?
El santoral es el conjunto de personas veneradas por la Iglesia Católica como santos o beatos en una fecha determinada del calendario. El proceso de canonización consta de cuatro etapas: siervo de Dios, venerable, beato y santo. La beatificación puede alcanzarse por virtudes heroicas o por martirio. La canonización permite el culto público y universal, la asignación de una fiesta litúrgica, la dedicación de altares y capillas, y el reconocimiento de su intercesión ante Dios.
Según el Martirologio Romano actualizado en 2005, la Iglesia Católica reconoce al menos siete mil santos, sin contar mártires, por lo que se estima que la cifra total podría alcanzar los nueve mil o incluso veinte mil. El Papa Juan Pablo II canonizó a 388 santos, mientras que el papa Francisco ha canonizado a 898, entre ellos 800 en una sola ceremonia.
Catolicismo en el mundo
De acuerdo con el Anuario Estadístico Eclesial del Vaticano, hay más de mil 360 millones de católicos en el mundo. El continente americano concentra casi la mitad de esa población, con más de una cuarta parte en Sudamérica. En los últimos años, el número de católicos ha aumentado en Asia y África, mientras que en Europa ha disminuido y en Oceanía se ha mantenido estable.
