El equipo de Claudio Ubeda llega al partido decisivo de la Copa Libertadores con lesionados y la incógnita de quién será el centrodelantero titular.
En menos de un mes, Boca pasó de vivir su mejor momento en mucho tiempo, con el triunfo en el superclásico en el Monumental y puntaje ideal en el arranque de la Libertadores, a atravesar un presente cargado de incertidumbre: tres derrotas en los últimos cuatro partidos, eliminado del torneo Apertura, y con River como finalista del campeonato. A esto se suma una ola de lesiones que complica la preparación del partido ante Cruzeiro, en el que el equipo de Claudio Ubeda se jugará gran parte de la clasificación a los octavos de final de la Copa.
El nuevo afectado es Milton Giménez, quien iba a ser titular y también quedó bajo observación por una molestia en el tobillo derecho. La baja de Adam Bareiro ya estaba confirmada: el paraguayo sufrió un doble desgarro en el partido frente a Huracán. De esta forma, quien hoy tiene más posibilidades de jugar es Ángel Romero, que en Boca disputó cinco partidos desde el comienzo y ninguno en esa posición. Sería su primera vez como nueve de área, un puesto que ocupó en San Lorenzo, Cruz Azul y Corinthians.
Otra posibilidad es que ingrese un jugador de otras características, como Exequiel Zeballos o Alan Velasco, aunque Boca necesita ganar y el entrenador se inclinaría por un futbolista con mayor presencia en el área. Edinson Cavani, que esta semana volvió a entrenarse con el grupo después de casi tres meses de inactividad por una hernia de disco, tiene chances de integrar la lista de concentrados, aunque todavía no pelea por un lugar entre los titulares. Carlos Palacios también podría reaparecer entre los convocados.
El plantel se entrenó este domingo y este lunes realizará la última práctica antes del partido con Cruzeiro, previsto para este martes a las 21.30. Además de definir al centrodelantero, Ubeda terminará de resolver quién ingresará por Santiago Ascacibar, suspendido por una fecha tras la expulsión frente a Barcelona. En el último ensayo, ese sector fue ocupado por Tomás Belmonte, aunque Ander Herrera también pelea por meterse en el equipo. A su vez, el técnico podría apostar por Malcom Braida como lateral derecho en lugar de Marcelo Weigandt.
Cruzeiro, que había comenzado el Brasileirao luchando por evitar el descenso, hizo un clic desde la asunción de Artur Jorge y apenas perdió dos de sus últimos 12 partidos. El sábado, con mayoría de titulares, empató 1 a 1 con Palmeiras, en San Pablo, y con solo sumar un punto en la Bombonera se asegurará el pasaje a los octavos de final de la Libertadores. Al Xeneize, en cambio, únicamente le sirve ganar: si empata, dependerá de otros resultados para sostener una mínima posibilidad de avanzar.
Un escenario muy distinto al de hace apenas 30 días, cuando Boca era todo entusiasmo y el foco estaba puesto en lo que ocurría en la cancha, lejos del consultorio médico.
