Con la llegada del frío, PAMI difundió una guía para identificar síntomas de gripe, neumonía y Covid-19, junto con claves para prevenir contagios.
Desde PAMI señalaron que con la llegada de las bajas temperaturas y la circulación de diversos agentes infecciosos en todo el territorio nacional, resulta fundamental identificar de manera temprana los síntomas de la gripe, la neumonía y el Covid-19. Aunque comparten características similares, cada una presenta particularidades en su propagación y prevención.
La gripe y la campaña de vacunación
La gripe es una infección respiratoria aguda causada por el virus de la influenza, que se propaga fácilmente a través de la tos o los estornudos. Sus síntomas principales aparecen de forma súbita: fiebre, tos, dolor de garganta, congestión nasal, dolor corporal, fatiga y malestar generalizado. Para combatir esta afección, PAMI lleva a cabo su Campaña de Vacunación Antigripal. Vacunarse una vez al año es la mejor manera de disminuir las probabilidades de contagio y evitar complicaciones graves.
Neumonía: el riesgo del neumococo
A diferencia de la gripe común, la neumonía afecta directamente a los pulmones, dificultando el intercambio de oxígeno y la respiración. Aunque puede ser causada por virus u hongos, la causa más frecuente es la bacteria del neumococo. Los síntomas de alerta incluyen: dificultad para respirar, temblores y escalofríos, fiebre y tos, y malestar generalizado. Además de la vacunación, se recomienda mantener los ambientes libres de humo y no fumar.
Covid-19 y nuevas pautas de cuidado
El Covid-19, causado por el virus SARS-CoV-2, continúa presente y se propaga mediante pequeñas partículas líquidas al hablar o respirar. A diferencia de las otras afecciones, el coronavirus puede presentar síntomas gastrointestinales como diarrea y vómitos, además de la pérdida repentina del gusto u olfato, fiebre, dolor de cabeza y dificultad respiratoria. Ante la presencia de dos o más síntomas, es vital realizar una consulta médica y evitar la automedicación.
Medidas de prevención general
Para las tres enfermedades, existen pautas de higiene comunes que ayudan a frenar la cadena de contagios: lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón, cubrirse boca y nariz al toser o estornudar, no tocarse la cara en la calle, mantener los ambientes ventilados, quedarse en casa ante cualquier malestar, evitar el contacto con personas enfermas, no compartir vasos ni cubiertos, y desinfectar objetos de uso frecuente. En todos los casos, la recomendación principal es no automedicarse y buscar asesoramiento profesional ante los primeros síntomas.
