Una tendencia creciente sugiere que beber un vaso de agua tibia al despertar podría aportar múltiples beneficios para la salud. Especialistas analizan sus efectos y brindan recomendaciones.
Tomar agua todos los días es uno de los hábitos más recomendados para cuidar la salud, ya que ayuda no solo a mantener una buena hidratación, sino también al correcto funcionamiento del organismo. En ese contexto, comenzó a crecer una tendencia que cada vez suma más seguidores: tomar un vaso de agua tibia en ayunas.
Según quienes incorporaron esta práctica a su rutina diaria, podría aportar distintos beneficios para el cuerpo y convertirse en un hábito simple para comenzar el día. En relación con esta práctica, la medicina tradicional china recomienda comenzar la mañana con un vaso de agua tibia en ayunas. Según esta mirada, se trata de un hábito simple que ayudaría a activar el organismo después de varias horas de descanso nocturno, favoreciendo el funcionamiento de los riñones y estimulando el movimiento intestinal antes del desayuno.
Además, en distintas culturas existe la creencia de que consumir agua tibia o caliente puede resultar más beneficioso para el cuerpo que beberla fría. Muchas personas la incorporan sola, como infusión de té o incluso combinada con jugos naturales y otros ingredientes, con la intención de potenciar sus propiedades y comenzar el día de una manera más saludable.
Diversos especialistas y estudios analizaron los posibles efectos positivos de tomar agua tibia en ayunas. Incluso, una investigación publicada en Natural Volatiles & Essential Oils (NVEO) señaló que esta práctica podría ayudar a estimular el metabolismo y favorecer la quema de grasas. Además, muchas personas la incorporan a su rutina diaria por otros beneficios asociados al bienestar y al funcionamiento del organismo.
Para quienes quieran incorporar este hábito, los especialistas suelen recomendar que el agua esté tibia, pero no hirviendo, para evitar molestias en la garganta o el sistema digestivo. Además, muchas personas eligen beberla apenas se levantan, antes del desayuno, para ayudar al organismo a activarse después de varias horas de descanso nocturno. También se aconseja mantener una buena hidratación durante el resto del día y complementar este hábito con una alimentación equilibrada.
Aunque el agua tibia en ayunas puede aportar beneficios y convertirse en una rutina saludable para algunas personas, los expertos recuerdan que no reemplaza tratamientos médicos, sino que forma parte de hábitos generales de bienestar.
