Un informe revela un crecimiento significativo de las inasistencias en las escuelas secundarias del país. Más de la mitad de los estudiantes del último año declaró tener 15 o más faltas, un fenómeno que se registra en todas las jurisdicciones.
La escuela cumple un rol fundamental en la formación de valores, el desarrollo del pensamiento crítico y la preparación de las personas para la vida en sociedad. Sin embargo, un requisito básico para que este proceso sea efectivo es la asistencia regular de los estudiantes.
Según un informe del Observatorio Argentinos por la Educación, basado en las respuestas de los alumnos del último año de secundaria en las pruebas Aprender 2024, el ausentismo escolar creció de manera notable. El 51% de los consultados declaró tener 15 o más faltas hasta el 24 de octubre de ese año, frente al 44% registrado dos años atrás.
El aumento se verificó en las 24 jurisdicciones del país. Del total de estudiantes con altas inasistencias, el 20% admitió tener entre 20 y 29 faltas y el 21%, entre 15 y 19.
Respecto a los motivos, si bien el 62% alegó problemas de salud, cuatro de cada diez estudiantes dijeron faltar porque “no tenía ganas de ir a la escuela”. Esta razón fue más frecuente en colegios privados (49%) que en públicos (34%).
Para el 46% de los directores encuestados, el ausentismo es el principal problema para el aprendizaje. Los especialistas señalan que las inasistencias reiteradas no solo obstaculizan la enseñanza, sino que también elevan el riesgo de repetición y abandono escolar, y tienen efectos en el desarrollo social y emocional de los jóvenes.
El fenómeno se enmarca en un contexto donde, según un relevamiento de Voices!, un 77% de los jóvenes gestiona la soledad a través de una pantalla y casi la mitad considera que es igual o mejor comprendido en interacciones online que presenciales.
Expertos advierten que, a largo plazo, el ausentismo escolar se asocia con mayores niveles de desempleo e ingresos más bajos en la edad adulta.
