El ex campeón del Open Championship fue retirado del campo de golf por usar un teléfono móvil, una infracción que conlleva la expulsión inmediata según el estricto reglamento del torneo.
La política de prohibición de teléfonos celulares en el Masters de Augusta se aplica a todos los asistentes, sin excepciones. Mark Calcavecchia, campeón del Open Championship en 1989, comprobó el estricto protocolo al ser descubierto usando su dispositivo y ser expulsado del complejo antes del inicio del certamen.
Calcavecchia, de 65 años, participó en el Masters en 18 ocasiones entre 1987 y 2008, logrando un segundo puesto en 1988. Cuando el medio GolfWeek se contactó con él para que explicara los motivos de su despido, el golfista no ofreció detalles, pero tampoco negó lo sucedido. “No tengo nada negativo que decir sobre el Augusta National Golf Club ni sobre el Masters, así que creo que deberíamos colgar ahora mismo”, declaró antes de finalizar la llamada.
El Masters, que tiene a AT&T como patrocinador principal, permite el uso de teléfonos analógicos provistos por la empresa en el campo, pero prohíbe estrictamente celulares, computadoras portátiles, tabletas y pagers. Esta norma busca mantener un ambiente tradicional y una experiencia genuina para los espectadores. Su incumplimiento puede resultar en la expulsión inmediata y la pérdida de las entradas.
Calcavecchia no es el primer profesional destacado en ser retirado de Augusta National. En 2011, el ex locutor de Golf Channel, Charlie Rymer, perdió su acreditación por usar su móvil fuera del centro de prensa. Un portavoz del club declaró en ese momento: “Le explicamos nuestra política, lo en serio que nos tomamos este asunto, y lo enviamos a casa”.
En contraste, Keegan Bradley relató que su hermana fue sorprendida usando el celular en el Club House, pero al llorar, se le permitió guardar el dispositivo en una caja fuerte y permanecer en el lugar. Esta opción, al parecer, no estuvo disponible para el ex campeón Calcavecchia.
El ambiente en Augusta se caracteriza por un “caos ordenado”, donde los espectadores evitan correr y respetan las normas para preservar la tradición del torneo, a diferencia de otros eventos como el US Open o la Copa Ryder, donde hay mayor libertad de movimiento.
