El referente de Don Julio abre un restaurante-panadería a pocos metros de su parrilla emblemática y explica su visión de desarrollo para el barrio.
A solo 100 metros de la parrilla Don Julio, el equipo liderado por Pablo Rivero y el chef Guido Tassi inauguró el domingo pasado Social Corazón, un nuevo espacio gastronómico que funciona como restaurante y panadería. Este emprendimiento se suma a El Preferido de Palermo y su kiosko de helados, consolidando un pequeño distrito culinario en el corazón de Palermo.
Rivero, una figura clave en la transformación gastronómica del barrio, conversó sobre su llegada a Buenos Aires desde Rosario, los cambios en Palermo y su filosofía para invertir en la zona.
-¿Qué recuerdos tenés del Palermo que te recibió?
“Fue un impacto llegar a un lugar tan diferente. Era un barrio de casas bajas, con talleres mecánicos y estudios de psicoanalistas. Hoy tiene mucho estímulo en cada cuadra, ha crecido, pero mantiene su espíritu y esencia. Para mí fue amor a primera vista”, afirmó.
-¿Por qué seguís invirtiendo en Palermo, en un radio tan pequeño?
“Don Julio es un proyecto del barrio. Nuestro desafío es generar una mejor comunidad en el área donde podemos influir. Soñamos con aportar para embellecer el barrio. Estos 100 metros permiten una relación real, cara a cara, con comensales y empleados”, explicó el empresario.
Respecto a Social Corazón, Rivero lo definió como un sueño de muchos años: “Es un ‘all day’ en el barrio, donde la gente puede venir a pasar todo el día. Por eso se llama Social Corazón: queremos que sea un lugar de encuentro”.
El local, de dos plantas y una arquitectura que recupera la fachada histórica de la esquina, también funcionará como centro de producción para sus otros restaurantes, marcando un nuevo hito en su trayectoria en Palermo.
