La prestigiosa revista británica The Economist publicó un análisis sobre la situación política y económica de Argentina en el que evalúa el desempeño del presidente Javier Milei. El artículo, titulado “Javier Milei celebra agresivamente una serie de éxitos“, repasa los resultados de la gestión libertaria y se detiene especialmente en el discurso que el mandatario brindó durante la apertura de sesiones ordinarias del Congreso.
En su crónica, la publicación destaca que el Gobierno atravesó meses positivos en distintos frentes, con avances legislativos, una economía que muestra signos de crecimiento y un Banco Central que comenzó a acumular reservas internacionales. Sin embargo, también advierte que existe una creciente preocupación por el empleo, incluso en un contexto económico que muestra algunos indicadores favorables.
La mirada de The Economist sobre el Gobierno
La revista señala que el presidente “ha tenido unos meses excelentes”, lo que generaba expectativas de que su discurso en el Congreso incluyera un balance favorable de su gestión. Según el artículo, se esperaba también que el mandatario aprovechara la ocasión para presentar una visión de estadista y tender puentes con potenciales aliados políticos.
No obstante, el análisis sostiene que el tono de la exposición presidencial fue distinto. “En cambio, su éxito parece haber alimentado la arrogancia y la agresividad. A pesar de haber prometido el año pasado moderar los insultos, Javier Milei gritó a sus rivales peronistas, que lo interrumpieron con frecuencia, llamándolos ‘asesinos y ladrones’, ‘golpistas’ y ‘cavernícolas'”.
De acuerdo con la publicación británica, el mandatario disfrutó los cruces con la oposición durante su intervención. En ese contexto, la revista menciona una frase pronunciada por el Presidente que llamó la atención del medio: “me encanta hacerlos llorar“, en referencia a la oposición.
“Esto resume bien las dos caras de Milei: sus reformas liberalizadoras, firmes y en muchos casos sensatas, suelen ir acompañadas de una retórica enojada y, a veces, paranoica, incluso cuando atraviesa un momento político favorable. Ha logrado aprobar una gran cantidad de leyes, la economía está creciendo y el Banco Central finalmente comenzó a acumular reservas internacionales, algo que los inversores reclamaban desde hace tiempo. La principal preocupación ahora es si la economía está generando suficientes empleos de calidad”, alerta.
Entre los avances legislativos señalados por la revista se encuentra la reforma laboral, que es presentada como uno de los logros más importantes del Gobierno dentro del paquete de iniciativas impulsadas en el Congreso.
“Los cambios abaratan el costo de despedir trabajadores y establecen mayor claridad sobre las indemnizaciones. Esto debería reducir el auge de largos litigios judiciales que dejan a las empresas sin certeza sobre cuánto deberán pagar si despiden a alguien”, describe la revista.
El artículo también menciona la acumulación de reservas internacionales y las intenciones del Gobierno de recuperar el acceso a los mercados financieros globales para refinanciar la deuda. Sin embargo, señala que el Ejecutivo no está plenamente satisfecho con las condiciones actuales de financiamiento.
“Sin embargo, parece molesto porque las tasas de interés que debería pagar no han bajado tanto como esperaba”, acota la publicación. “Funcionarios han sugerido recientemente, con cierto tono agrio, que por ahora existen opciones de financiamiento más baratas que acudir a los mercados globales. Aun así, pronto volverán a seducir a inversores en un evento en Nueva York denominado Argentina Week. Por ahora, las altas tasas que probablemente enfrentaría el país sugieren que los mercados no están totalmente convencidos sobre la velocidad de acumulación de reservas ni sobre el régimen cambiario”, opina.
Crecimiento económico y dudas sobre el empleo
En su análisis sobre la evolución de la economía argentina, The Economist remarca que el Gobierno consiguió reducir la inflación y que la actividad económica muestra señales de recuperación. Sin embargo, advierte que ese crecimiento no se distribuye de manera homogénea entre los distintos sectores productivos.
Sobre el futuro, para el medio, “a pesar de la presión de los inversores, el Gobierno no parece tener prisa por liberar completamente el tipo de cambio, por temor a movimientos bruscos” y sostiene que las tasas de interés siguen siendo altas y volátiles. “Esto se debe en parte a una comunicación poco clara de la política monetaria. También influye que Argentina apunta a controlar la cantidad de dinero en circulación, en lugar de manejar tasas de interés como hacen la mayoría de los países desarrollados”.
El artículo subraya que la recuperación económica convive con una industria que atraviesa dificultades, mientras que sectores como el agro y la energía muestran mejores resultados. No obstante, estos rubros no generan la misma cantidad de empleo que otras actividades.
La revista resume esta situación señalando que el crecimiento se produce en paralelo con niveles más bajos de empleo formal asalariado. En ese contexto, observa que parte de la actividad laboral se está desplazando hacia formas de trabajo independiente o informal. “De hecho, la recuperación económica se produjo con niveles más bajos de empleo formal asalariado”. Y agrega que se ve el reemplazo de empleo registrado por trabajo independiente “peor pago o informal”.
En el plano político, el artículo sostiene que los votantes que respaldaron a Milei en las elecciones legislativas de octubre continúan apoyando mayoritariamente al Presidente. Aunque su nivel de aprobación registró una leve caída, sigue siendo superior al que tenían los dos mandatarios anteriores en el mismo momento de sus gestiones. Sin embargo, el medio aclara que “comienzan a aparecer señales de descontento” y menciona la huelga contra la reforma laboral. Y cree que “el lenguaje agresivo del presidente podría convertirse en un problema si el panorama económico se deteriora”.
En ese contexto, el artículo también recupera una frase del propio mandatario al referirse a los cambios productivos en la economía: “Las nuevas industrias compensarán con creces la demanda de trabajo perdida por las viejas industrias. “Su futuro político puede depender de cuán rápido ocurra ese proceso”, concluyó el artículo.
